miércoles, 26 de noviembre de 2008
noches de borrasca II
Esta iba a ser otra de esas noches en las que se me hacia imposible coger el sueño, hasta que recordé que aún quedaba wisqui de la última fiesta , así que me pegué un par de lingotazos y salí a la calle impulsado por una extraña fuerza, que cojones!!! , de extraña nada tenía ganas follar. La noche avanzaba y mi borrachera también, eran altas horas de la madrugada, las calles estaban abarrotadas y mis pulmones también, harto de caminar decidí entrar en aquel antro lleno de enfermedad rodeado de toda aquella gente y entonces la vi, se me acercó con ese extraño encanto, curiosa la mezcla entre el desparpajo y la borrachera, ahí estaba ella, ya no tenía que buscar, después de unas cuantas copas ella me dijo que la acompañara a su casa y yo, rápidamente y con cierto disimulo alcé la vista y eche un vistazo a mi alrededor, con la pequeña esperanza de encontrar otra chica bailoteando por ahí, no hubo remedio, de pronto me encontré caminado con ella cogidos de la mano rumbo hacia su casa, todo fue muy extraño, yo solo intentaba con la mayor de las delicadezas soltarme, pero ella una y otra vez buscaba mi mano, ya ves yo quería soltarme y ella quería pasearme por las calles, mal empezábamos… cuando llegamos a su casa nos encontramos con una pequeña sorpresa, dos amigas la esperaban en la puerta de su casa, mierda!!! apartamento para cuatro!!. Una vez dentro y tras las oportunas presentaciones, enchufaron una especie de karaoke, yo me arranqué rápido, mi borrachera así me lo permitió, al final la cosa se convirtió en una extraña batalla micro en mano para ver quién cantaba mejor, era una flipada ver como se miraban entre ellas, con ese aire de recelo. Queda dicho, yo ya no pude cantar más, ni siquiera lo intenté y pasaron las horas y yo empecé a pensar en otras cosas, a pesar de los continuos berridos. Por fin el ciego fue menguando y ya me encontraba con fuerzas para dejar aquel sofá, así que decidí marcharme entonando un; bueno yo me voy de aquí. Quizás no os lo creáis pero se hizo el silencio, mis oídos descansaron y por primera vez en toda aquella noche me sentí muy cómodo, a pesar de esas tres caras de perro mirándome fijamente; no te puedes ir ahora!! De aquí no se va nadie!!! No te vayas !! Me la resbaló todo, yo solo quería salir de aquella casa, los primeros rayos del sol me pedían a gritos espacios abiertos, después de toda esa parafernalia por fin pude respirar tranquilo calle abajo…,mi pequeña viciosilla se lo tenía bien merecido, a su estela yo fui un par de horas y se creyó que podía controlar aquello que ni tan siquiera yo podía controlar …tras un largo paseo llegué a mi casa y me masturbe. Fin de la noche.
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2 comentarios:
mmmmmmmmmmmmmmmmm
¿te acuerdas de la direccion de la casa de las 3 perras esas?te agradeceria q intentases recordar,gracias.
ahora en sirio, q bien sienta un victoria de esas,cuando no tragas,y te sientes capaz de decidir tu,a veces es incluso mejor q follar.....
pocas veces.
zorras!!!!
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